jueves, 22 de octubre de 2009

CieRRe de LyFC y Los MeDios dE ComuNiCacióN

(monero Hernández)

El cierre de Luz y Fuerza del Centro obedece, según Felipe Calderón, a los privilegios que recibían los trabajadores organizados a través del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), lo que hacía que el servicio fuera caro e ineficiente. Las opiniones acerca de esta decisión son divididas: los hay quienes aplauden y animan a que el gobierno haga lo suyo con los sindicatos de Pemex, SNTE o el IMSS; otros afirman que el SME era “de lo peor” y, también quienes ven en esta decisión una vendetta política. Hay que resaltar que estas opiniones son emitidas desde los medios de comunicación; a ellos les pertenece “la opinión pública” y, a los ciudadanos, sólo nos queda ver la televisión, oír la radio, leer prensa y sacar alguna conclusión que, evidentemente, estará influida por el medio que “democráticamente” elegimos.

La lucha de los trabajadores de la hoy extinta LyFC tiene dos vías: la jurídica, que va de la mano con la política y la mediática; es sabido que el SME no pertenece a ese grupo de sindicatos alineados con el gobierno en turno. Abiertamente se ha promulgado en contra del fraude electoral del 2006, a favor de AMLO y ha criticado las políticas neoliberales. Bajo esta visión, y así lo interpretan columnistas de periódicos como el Universal o la Jornada, la decisión de cerrar la paraestatal tiene tintes políticos, ya que no ha actuado de la misma forma con los sindicatos que lo apoyan. Se afirma también que la infraestructura de LyFC contaba ya con tecnología que podía brindar los servicios de internet, televisión y teléfono a costo muy bajo; cerrarla, abre la posibilidad de que sea la iniciativa privada –como siempre- la que haga un gran negocio. Sea cual sea el verdadero motivo, es claro que el PAN repite lo que tanto criticó del PRI: autoritarismo y violación a los derechos de los trabajadores.


Si bien es cierto que los sindicatos cuestan mucho dinero del erario, son las cúpulas las que se ven siempre beneficiadas, no sus bases. El sueldo promedio de los trabajadores de LyFC era de $6,300 mensuales (según Muñoz Ledo, una tercera parte de lo que cobra un trabajador del mismo rango en EUA), además, si el conflicto era económico, no se entiende por qué la Policía Federal irrumpió las instalaciones en sábado por la noche y después de un partido de futbol donde la selección mexicana ganó a El Salvador; si era económico, ¿por qué se ofrecen liquidaciones que van de los $350 mil hasta más de un millón de pesos no respetando lo que los contratos laborales establecen?


El SME está movilizándose, manifestándose. Hoy (jueves 22 de octubre) irrumpió en la cámara de diputados cuando el Secretario de Trabajo comparecía en el pleno; fue también a Radio Fórmula a increpar al periodista Joaquín López Dóriga que tuvo que dar por terminada su emisión de la tarde.

Dice John Womack que los sindicatos tienen la obligación de modernizarse, de democratizarse, de responder a los nuevos momentos conyunturales para, sólo así, cumplir con el objetivo para el que fueron creados. El sindicalismo en México fue una conquista laboral pero lo político y lo mediático hacen que, para la opinión pública, el gobierno federal haya actuado muy bien!

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