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jueves, 25 de febrero de 2010

AtEnCo... Una lucha universal, legítima y antisistémica




El proyecto de construir un aeropuerto internacional que prometía la creación de empleos, infraestructura, “desarrollo”, en un Municipio del Valle de México –sin consultar a la gente- se convirtió en una de las manifestaciones más claras de la lucha por la tierra, las tradiciones y la cultura de los pueblos originarios de México. El impedimento, por parte de policías, a que un pequeño grupo de floristas vendiera sus productos a las afueras del mercado del mismo municipio, el detonante para que el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, se insertaran en un movimiento social deslocalizado, que demanda legítimamente, el respeto a los derechos humanos.

En el 2006, el pueblo de Atenco fue brutalmente reprimido por las policías federal, estatal y municipal, con el aval de los medios de comunicación. Tres años después, los habitantes de este pequeño Municipio, han logrado que su voz sea escuchada en el mundo y, el mundo, hoy reclama libertad y justicia para Atenco.

El presente trabajo, forma parte de una investigación más amplia sobre los movimientos antisistémicos con una perspectiva histórica de larga duración. Se trata de una narración de los hechos; de explicarnos qué pasó en el 2006 y cómo es que una pequeña población que vivía preocupada por el sustento diario, se convierte en un paradigma en la lucha internacional que reclama el respeto los derechos humanos de todos los humanos.

Lo vimos por la Tele

El día 3 de mayo de 2006, pudimos ver a través de las pantallas de televisión: el poblado haciendo correr a la policía, 4 o 5 individuos golpeando a uno de ellos que yacía en el suelo, cada vez más hombres y mujeres con machete en mano, tomando la calle y, a la policía “desprotegida”.

La noticia era, en voz de reporteros de Tv Azteca, que 500 habitantes de Atenco habían bloqueado la carretera Lechería-Texcoco en respuesta al desalojo, por parte de la Policía Federal Preventiva, de 8 floristas que, en contra de lo acordado, se obstinaban en vender sus flores en la vía pública. Las imágenes en la televisión mostraban a una población descontrolada, violenta en contra de la policía y, la voz del periodista Jorge Zarza, indignada, exigía la intervención del Estado contra los violentos:

“es una verdadera vergüenza lo que estamos viendo en la televisión, yo no sé qué espera el gobierno para dar una orden más fuerte, más eficaz, más precisa para acabar con estos hombres que están atacando a la policía. Está quedando en vergüenza, está quedando en entredicho la autoridad, tanto del estado de México, como del gobierno federal” (minutos más tarde, tras repetir una y otra vez la misma imagen) “…insisto al gobierno del estado de México, a la policía: si en estos momentos, el diálogo es insuficiente, que manden más refuerzos de la policía para acabar de una vez por todas con este asunto.”

En ese momento, se hace pública la orden de aprensión en contra de Ignacio del Valle, líder del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y otros compañeros suyos. Además, se sabe que hay un muerto, Javier Cortés Santiago, de 14 años de edad; según versiones oficiales, murió a causa de un petardo lanzado por los mismos pobladores.

En el programa de Punto de Partida –televisa-, conducido por Denisse Maerker, se afirma que 50 ejidatarios habían enfrentado a 400 policías armados. En el noticiero de Joaquín López Dóriga, esa misma noche, repiten una y otra vez la imagen del policía caído que era golpeado por los 4 o 5 pobladores: “el hombre se acerca al policía inconsciente y le golpea los testículos de la manera más ruin”.

El periodista Carlos Fazio, al hablar de lo ocurrido para un medio alternativo –canal 6 de julio- explica cómo, la repetición constante de esa imagen, crea un consenso mediático que favorece el ingreso de la policía y el abuso de sus elementos y, remarca: “sin otorgarle derecho a réplica a los pobladores”.

Al día siguiente, 4 de mayo, llegan a San Salvador Atenco más de 3,500 elementos de la PFP, de la Agencia de Seguridad del Estado de México (ASES) y policía municipal, con el objetivo de liberar la carretera. Con gases lacrimógenos, toletes y haciendo uso de su fuerza, logran el repliegue de los ejidatarios; realizan cateos con el fin de detener a los líderes del FPDT: son detenidas 207 personas, entre ellas 47 mujeres, 16 menores de edad, 3 observadores de Derechos Humanos, 3 periodistas independientes y 5 comunicadores extranjeros que fueron deportados inmediatamente por el gobierno mexicano.

Los detenidos fueron trasladados al penal de San Benito; un trayecto que aproximadamente se recorre en 2 horas, tardó más de 6.

Tres años después, 12 personas continúan detenidas: 3 en el penal de máxima seguridad del Altiplano y 9 en el CERESO Molino de Flores.

Texto completo en: Mi libreta Roja

lunes, 28 de septiembre de 2009

AtenCo ViVe... la lucha sigue!!

El rostro de la dignidad, del orgullo que da pertenecer a un pueblo originario; que trabaja la tierra, sus hijos directos.


Ellos pertenecen al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, viven en Atenco, municipio de Texcoco. ¿Su delito? Defender lo que les pertenece legítimamente desde antes que llegaran los conquistadores hace 500 años y les fue devuelto con la Revolución de Zapata. El gobierno de Vicente Fox se los quiso arrebatar y no pudo. El gobierno de Peña Nieto los reprimió, violó a sus mujeres y niños, torturó a sus hombres; quiso callar su voz encarcelando a sus hermanos. Hoy Calderón quiere volver a quitarles la tierra para beneficio de los de siempre. Todos los partidos callan, líderes políticos cierran los ojos ante el desfalco. Ahora, ellos llevan su palabra a las principales ciudades del país, hablan y escuchan… su lucha, dicen, es la lucha de todos.

“El Machete no es un arma, es nuestro símbolo del trabajo; trabajo de la tierra. Una tierra que se respeta. Significa alimento, seguridad alimentaria para nuestro país. El machete tiene un significado cultural; cuando se cosecha el maíz, pensamos en saborear el elote; el maíz lo desgranamos con los abuelos, en familia. Es cultura en valores humanos. Tener tierra, maíz, es estar en contacto con la naturaleza, es vivir en paz. Es un símbolo de la Revolución Mexicana. Nuestro machete no es un arma, la violencia nunca viene del pueblo. Eleva la voz y exige respeto. La sangre de los abuelos no se vende”. Leonor.

Rebumbio Asociación Civil con el FPDT;

por el respeto a los Derechos Humanos,

libertad a los presos políticos.

jueves, 20 de agosto de 2009

MaSaCrE en AcTeaL: ¿culpables o inocentes?

Imagen de José Hernandez Delgadillo

El 22 de diciembre de 1997, un grupo de más de 100 individuos irrumpieron un templo religioso de la comunidad de Acteal, municipio de Chenalhó en Chiapas, asesinaron despiadadamente y por la espalda a 45 indígenas tzotziles, la mayoría mujeres y niños. A pesar de que la masacre duró más de 7 horas, el retén federal acuartelado a pocos kilómetros del lugar, se presentó hasta el día siguiente y destruyó todas las pruebas. La Procuraduría General de la República (PGR) “encontró” culpables a un grupo de indígenas en calidad de “autores materiales” y a algunos policías que habían facilitado las armas. En el 97 con Ernesto Zedillo y hoy con Felipe Calderón, el Estado mexicano ha querido mostrar la masacre como un conflicto entre indios bárbaros; los medios de comunicación e intelectuales afines al PRI y al PAN encabezados por Héctor Aguilar Camín, venden el mensaje de que se enfrentaron zapatistas católicos con antizapatistas evangélicos; pero no explican por qué, luego de 7 horas de tiroteo, todas las víctimas pertenecían a un mismo bando (Las Abejas), 15 niños, 21 mujeres (4 embarazadas) y 9 hombres.

Los sobrevivientes de la masacre, familiares y vecinos, todos pertenecientes a la Asociación Civil de Las Abejas (comunidad indígena pacifista, no zapatista pero sí simpatizante) han señalado, una y otra vez, que fueron atacados por un grupo de paramilitares afines al gobierno y que, entre los detenidos, reconocen a algunos autores materiales; la única prueba que tienen es su palabra, esa, para la justicia mexicana, no vale; la escena del crimen y las pruebas materiales desaparecieron, se alteraron, se fabricaron. Por su lado, los zapatistas, denunciaron públicamente, reiteradas veces, que las comunidades indígenas chiapanecas (zapatistas o no), estaban siendo acosadas por grupos afines al gobierno con el único objeto de hacer parecer, ante la opinión pública, que en la zona existía un conflicto indígena y que era necesaria la intervención militar. Días antes de la masacre, el periodista Ricardo Rocha presentó, en televisión, un reportaje en el que advertía que el gobierno de Ernesto Zedillo estaba preparando un golpe para desvirtuar y aplastar al EZLN –trabajo periodístico que le costó la chamba en televisa.

Lo anterior explica por qué policías habían facilitado armas, por qué el retén cercano no intervino aquel día, por qué, cuando se aparecieron, fue para borrar las evidencias. Había sido un crimen de Estado. El juicio a los detenidos estuvo plagado de irregularidades, se fabricaron pruebas y se violó el principio de presunción de inocencia. -¿En este país?-

A 12 años de este crimen, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), atrajo el caso y el pasado 12 de agosto tomó la controvertida decisión de conceder el amparo “liso y llano” (absolutorio) a 20 acusados de la masacre de Acteal, y no un amparo “para efectos” que, como afirma Carlos Montemayor, “con más lógica y equidad hubiera obligado a reponer el procedimiento y subsanar las irregularidades posibles o reales del proceso” (está por repetir la dosis con otros 30 detenidos).

¿Todos los detenidos son culpables?, ¿todos son inocentes? Dice Miguel Ángel Granados Chapa en la revista Proceso, que no lo sabremos ya que la Corte no impartió justicia penal, sólo concedió los amparos “porque las pruebas que fundaron su enjuiciamiento fueron obtenidas de forma ilícita, (…) sólo se demostró que el Ministerio Público que los acusó y la justicia que los condenó actuaron en forma ilegal”

Quienes impulsaron el juicio de amparo en beneficio de los detenidos (el CIDE, Alternativa Ciudadana –del académico y periodista Ricardo Raphael- y la revista Nexos –de Héctor Aguilar Camín) afirman que eligieron el Caso Acteal para demostrar públicamente, “el pésimo estado de la procuración de justicia en México”. La Suprema Corte, emitió un juicio sobre la forma en la que se procesó a los detenidos, sin importar si son culpables o no, sin ordenar averiguaciones que determinen quiénes son los autores materiales, pero sobre todo, intelectuales de la masacre.

No se critica que el CIDE haya demostrado que en México se fabrican delitos con pruebas ilícitas, tampoco que la Suprema Corte haya resuelto que la PGR, jueces y magistrados violaron las garantías procesales para sentenciar a los detenidos; transparencia y legalidad en los procesos son importantes para que exista un Estado de Derecho; lo alarmante es que ambos hayan olvidado los derechos humanos y garantías fundamentales de las víctimas, familiares y testigos sobrevivientes; no se hizo justicia. Se perdió la oportunidad juzgar un crimen de lesa humanidad. Existe la posibilidad de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos atraiga el caso; desde su perspectiva, las personas, los seres humanos, son más importantes que los trámites burocráticos.

A ver qué día de estos el CIDE, Alternativa Ciudadana o la revista Nexos, hoy paladines de la justicia en México, toman el caso de Atenco, en el que los sentenciados purgarán penas de hasta por 102 años sin haber disparado una sola bala; el de Jacinta, la indígena acusada y sentenciada a 21 años de prisión por haber secuestrado a 6 integrantes de la AFI; el de los hermanos Cerezo, Lydia Cacho, Guerra Sucia, la represión en Oaxaca, y un eterno etcétera.

miércoles, 15 de abril de 2009

PreSoS PolíTicoS dE AtEncO... Libertad con Dignidad!!!

No son sus familiares; muchos de ellos ni siquiera son de Atenco o del Estado de México. Sin embargo, llevan ahí casi tres años. Exigen la libertad de los 12 presos políticos pero no a cualquier precio. Reclaman Justicia. Justicia con Dignidad.


El pasado 9 de abril, visité el plantón que está instalado en el estacionamiento del penal Molino de Flores en Texcoco, edo.de Méx. Había 4 personas, 2 mujeres y 2 hombres; otros dos habían ido al pueblo a comprar lo necesario para comer ese día. Yo suponía que habría más gente porque en repetidas ocasiones, la policía ha intentado desalojarlos y no han podido; Víctor, un joven que inmediatamente se levantó para platicar y mostrarme las casas de campaña, la cocina, baño y taller, me explicó que los fines de semana hay mucha más gente: “los viernes llegan compañeros de distintas ciudades del país y se quedan hasta el domingo; entre semana nos turnamos. Mañana –jueves- llegan unos compañeros a hacer relevo. Es la única manera de sostener este plantón”.

Nos sentamos a charlar en una mesa y se acercó Alejandro; él ha estado haciendo relevos con otros compañeros durante casi dos años: “las familias de los compañeros están desesperadas; han gastado todo lo que tenían en pagar abogados y en traerle a su gente artículos básicos para poder sobrevivir en el penal. Durante mucho tiempo los apoyó la abogada Bárbara Zamora pero cobra muy caro. Ya es imposible. Lo bueno es que los del Comité de Abogados Zapatistas (CAZ) no cobran y han retomado el caso. Seguiremos aquí hasta que salgan libres todos”.
Luego de unos minutos, llegaron Daniel y Luis; traían una bolsa con jitomates, tortillas, plátanos y un refresco. Daniel forma parte del comité Uníos (Unión obrera y socialista), y Luis del Colectivo Pirinola –a la defensa de Teotihuacan-, ambos grupos son adherentes a La Otra Campaña Zapatista. “La mayoría de los colectivos, comités y voluntarios, somos adherentes a La Otra; inclusive los del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), los que con machete en mano defendieron su tierra para que el gobierno federal no construyera en ellas un aeropuerto, son adherentes a La Otra. Somos los que estamos luchando para que liberen a los presos”.

El único apoyo que han recibido los presos y quienes mantienen el plantón, es de intelectuales, actores, artistas y activistas sociales nacionales y extranjeros que han hecho pública la infamia que se cometió contra los habitantes de Atenco. Se han acercado varias veces algunos políticos; principalmente del PRD y el PT pero siempre condicionando su apoyo; se sacan la foto, dan alguna declaración ante medios de comunicación y se olvidan. Para ellos es imposible creer en algún partido político “por muy de izquierda que diga ser”.

¿Es necesaria la liberación de los presos cueste lo que cueste? “No –dice Víctor- no a cualquier precio. Ellos son inocentes, son presos políticos. Los culpables están en la calle; los políticos de los tres niveles de gobierno y de los tres principales partidos políticos, mandaron a policías a golpear, a violar, a matar. Queremos libertad con justicia, con dignidad”

Daniel explica que ese es un conflicto que hay entre algunos compañeros del FPDT y los de La Otra Campaña; mientras para los primeros la libertad de los presos es lo más importante, el único objetivo sea como sea, para los demás la única vía es la Justicia, “Rosario Ibarra pide amnistía para todos los presos políticos, el PRD promete negociación; ahora que ya fueron sentenciados, Peña Nieto (principal responsable) puede otorgar el perdón y darles la libertad. Eso no es justicia; justicia es que los declaren inocentes –porque lo son- y entren a la cárcel los verdaderos culpables. Eso es dignidad”.

¿Qué pasó los días 3 y 4 de mayo del 2006? Adolfo Gilly, en una carta que le envió a Eduardo Galeano, lo explica mejor:

El 3 de mayo de 2006, rompiendo un acuerdo previo, el gobierno municipal de Texcoco impidió con su policía que los floristas del mercado local vendieran sus flores en lugares especiales en esa fecha, Día de la Santa Cruz, cuando los trabajadores de la construcción celebran y hacen bendecir sus trabajos. El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), que años antes (2001) había frenado con su movilización la expropiación a precio vil de sus tierras en San Salvador Atenco para construir un nuevo aeropuerto (y frustrado así un gigantesco negocio de funcionarios y desarrolladores), se movilizó ese día en apoyo de los floristas. Unos funcionarios del municipio, en el forcejeo, fueron retenidos breves horas.


El gobernador del estado de México (Enrique Peña Nieto) y el gobierno federal (Vicente Fox) lanzaron entonces, el 4 de mayo de 2006, un operativo policial conjunto sobre el pueblo de San Salvador Atenco. Detuvieron a 207 personas con golpizas, fracturas, violencia de todo tipo, vejaciones y humillaciones. Entraron en las casas, rompieron los enseres y los recuerdos, mataron a dos muchachos, cometieron violación sexual en los camiones policiales que llevaban mujeres y hombres apresados, todo esto documentado con creces por organismos de defensa de los derechos humanos, internacionales y nacionales. Nadie fue castigado por estos delitos.

Hoy, Eduardo, tres años después, 12 de aquellas personas siguen presas, acusadas de secuestro equiparado. Algunos son miembros del FPDT, otros simples pobladores de la zona que no habían participado en ningún movimiento social o político. Pero hay que hacer un escarmiento.

Nueve han sido condenados a 31 años de prisión. Están en la cárcel de Molino de Flores, en el estado de México. Los otros tres: Ignacio del Valle, Héctor Galindo y Felipe Álvarez, están en un penal de alta seguridad (para narcotraficantes y especies símiles) en el Altiplano, bajo condiciones de prisión mucho más rigurosas. Ignacio del Valle tiene una condena de 112 años; los otros dos, nomás 67 años cada uno.

Ninguno de los 12 cometió delito alguno. Son presos políticos, es decir, están encarcelados por motivos puramente políticos. En una recta aplicación de justicia deberían salir ahora mismo. Y deberían ser procesados los funcionarios mandantes y los policías ejecutantes de las golpizas, las violaciones, las muertes y los destrozos de viviendas del 4 de mayo de 2006 en el poblado de San Salvador Atenco.
Carta Completa Aquí